"Porque la aflicción no sale del polvo, ni brota de la tierra la molestia; sino que, como los relámpagos se levantan para volar por el aire, así el hombre engendra su propia aflicción. Ciertamente yo en tu lugar buscaría a Dios, y encomendaría a él mi causa".
Job 5, 6-8

enero 28, 2016

Cita del Dr. Simon Froylan No. 4

«La chispa que enciende una brizna seca en el bosque, nada representa si es ahogada por un chubasco a tiempo; si por el contrario, ésta es alentada por una brisa de ocasión, la chispa prende convirtiéndose en una fogata aislada. La inocente llama azotada por fuertes vientos se transforma en un incendio, que poco a poco avanza sin que nadie lo advierta, hasta convertirse en un infierno que arrasa con el bosque dejando a su paso desolación y cenizas».

Verano ‘99

Citas del Dr. Simon Froylan No. 5






"La tierra es el único bien que el hombre siempre estará dispuesto a pagar con sangre."

                    Lex Luthor

agosto 20, 2015

La realidad dominicana



 Aló ¿Ada?
Oh Simón es usté, ¿cómo le va?
A mí siempre me va bien.
¿Ya aprendió a usar su celular?
Ja ja, gran vaina, ¿tú estás en tu casa?
Claro que sí, ¿para dónde voy yo?
Qué se yo, una mujer soltera se va pa dónde le dé la gana y no tiene que darle cuenta a nadie.
Ya termine, ¿para qué usté me quiere?
Nada, que voy para allá ahora.
Pues venga que usté siempre es bienvenido.

¡Ada, Ada!
¡Ya voy, momento! Usté voló.
Schsss... Mira lo que te traje.
Ay Simón usté no tenía que ponerse a eso, gracias. Pase paca pala terraza ¿quiere un jugo de avena con limón.
Cómo que si quiero, ¿ya está hecho?
Por qué usté siempre anda como al que lo andan persiguiendo, los doce años pasaron hace mucho. No, no está hecho, déjeme ponerme a hacerlo, está en un momentico. ¿De dónde vienes? Tú como que estabas en sofoke.
¿Cómo? Repíteme esa última frasecita.
—Qué es lo que van a repetir, no meeee... déjame callarme
Deje la juntilla con esos tigueres que usté es una mujer de respeto.
Yo me junto con quien a mí me parezca y usté no tiene que meterse en eso. ¿De dónde es que usté viene?, responda y deje de estar armando chercha conmigo.
Estaba haciendo una diligencia ahí en la Cámara de Comercio, bájese que la cerveza es la única que se sube cuando está caliente.
Párese un momentico Simón.
Y ahora, ¿cuál es la jodienda?
Que usté está sudando mucho y me le va a pegar ese sudor a los cojines y al espaldar de la mecedora.
—Oye esto ahora, tú vas a dejar la mecedora pelá.
A usté no le va hacer daño sentarse sobre el guano.
Esto se jodió.  
¿Por qué? Porque a mí me gusta cuidar lo mío. A usté eso le puede parecer que no es nada pero a mí sí. Párese de ahí y páseme una fundita de limones de la nevera.
Mierquina, que friito ma bueno, se ve que aquí tienen 24 horas.
Gracias a Dios, esa luz no se va nunca y el día que se va viene de una vez.
Ustedes son unos privilegiados. Toma, agarra los limones.
Cuénteme, qué hacía en la Cámara de Comercio.
Nada, registrando una asamblea. Pero esa no es la noticia. La verdad es que este país se jodió, Ada. Cruzando la 27 de Febrero para montarme en un carrito público, veo a un amet que está parado en medio de la avenida diciéndole afanosamente a un chofer de una yipeta negra qué no, qué ahí no se dobla, ¿usté sabe lo que hizo el tipo de la yipeta?...
Estoy esperando que usté me lo diga.
Que bajo el vidrio y le enseñó una gorra negra con un distintivo ¿y qué usté cree?...
Déjese de estar preguntando tanto y termine.
Mire, al ametmao le cambió el semblante, ¿usté se acuerda cuando nos metían miedo con el cuco?...
Ah pero va a seguir, termine y deje de decirle amemaos a los policías de la Amet.
Eh ombe, vaya pallá. El ametmao se puso igualito que nosotros cuando nos metían miedo con el cuco, bajó la cabeza, como el que quiere esconder el miedo, se quitó del medio y dejó que el tipo doblara como le dé la gana. Fue tanta la indignación del policía que en la acera me miró y dijo, como para justificarse, “este maldito país debe hundirse”.
Bueno, Simón, es penoso pero esa es la realidad dominicana. Tú no viste el video del sobrino de Monchy diciéndole mojón a...
Coooomo Ada, dilo otra vez.
—Ay ombe, usté siempre está con un relajo. Mojón, eso era lo que tu querías oír..
A mí me encanta oírte diciendo malas palabras, tú las dices con tanta pena que parecen más un lamento que una indecencia.
Tenga paque se calle.
Esto sabe a jugo de sobre.
Si ombe, esa avena nada más sabe a medicina. Eso sí, que no la vuelvo a comprar más. Pues sí como le decía, eso es muy serio...
El que la avena sepa a medicina.
No ombe, lo de la falta de autoridad. Eso habla muy mal de nuestras instituciones y de nosotros como ciudadanos, aquí cualquier pate burro con un ranguito o un carguito se cree que está por encima de la ley. Pero peor son los familiares de cualquiera de estos burócratas, esos dan galleta y hasta el uniforme le hacen quitar en la calle a los infelices subalternos.
¿Tú no viste el video de un carajo que le dijo comemierda a un oficial del ejército? Mira Ada, aquí hay que tener sangr e’ maco para no fracasar, porque a mí una porquería de hombre como el del video me dice comemierda y le hago comer todos los dientes.
Sí, el problema es que aquí nadie sabe quién es nadie. Usté hace eso y ahí mismo lo dejan 30 días preso y después le quitan el uniforme.
Coño Ada, eso es lo más cierto que hemos dicho esta tarde. Hasta que aquí no se acabe esa vaina, esto va hacer muy difícil resolverlo. Aunque yo creo que las cosas se arreglan fáciles, sólo dele a un policía inmunidad para poder multar a un superior y discrecionalidad para que haga cumplir la ley y usté vera que se acaba la vagabundería.
Tú si eres ingenuo Simón, con ese disquete que tienen los policías dominicanos en el cerebro tú le pones todo ese poder en las manos, con los salarios de miseria que reciben, y ahí sí es verdad que se picotea en grande. Es educación lo que falta, E DU CA CION, Simón, no me voy a cansar de decirlo, educación y de la mano con ésta, sanción. Un pueblo educado que sienta el peso de la ley, que sepa que las malas acciones tienen consecuencias, difícilmente se mete en problemas.
Eso es así, las sanciones deben comenzar por arriba, pero cómo un cabo o un sargento le pone una multa a un político o a un superior...
Deme el vaso que lo va a dejar caer.
Diañe pero tú si te has puesto vainita con todo.
No Simón, lo que pasa es que yo no tengo un marido que me dé nada, si yo no cuido lo mío nadie lo va a hacer.
Ya está bueno de arreglar el país, yo me voy.
Bueno sí, hablamos luego, no vaya a ser cosa.
Ah pero tú crees que estamos en la era de Trujillo.
Ahora es peor, con tantos trujillos...


Nos vemos.

agosto 07, 2015

Viste, quitaron al jefe de la policía

“Vamos a trabajar sin amigos ni enemigos”,  proclama el nuevo jefe de la Policía Nacional,
mayor general Manuel Castro Castillo. 26 de junio de 2013

—Hola Simon, no fue a mí que tú me dedicaste la cancioncita esa de Silvio, la que dice: el tiempo pasa nos vamos poniendo viejos… porque no es a mí que usté me está diciendo vieja ¿verdad que no?
—Pero ven acá Ada, tú te crees que naciste pa semilla.
—Mire lo que le voy a decir, Simón, vieja es su abuela y usté y otra cosa, a mí no me compare contigo que tú eres más viejo que yo.
—Vamos a dejar eso así, Ada. Y la cancioncita esa no es de Silvio Rodríguez es de Pablo Milanés.
—Para mí es lo mismo, yo no viví esa época de rebeldía.
—Gran vaina esa... viste quitaron al jefe de la policía, yo te lo dije.
—Eso se veía venir, ah pero tú te crees que esa presión mediática es fácil Simón… y esos actos delictivos espectaculares, ¿te parecieron fortuitos?
—Ada tuta aprendiendo mucho conmigo.
—Es que con esos análisis suyos Simón… ¿a ti te criaron en un laboratorio?
—Ay cañajo, ya deje la vaina, se corrió.
—Es que tú te crees que el único que sabe eres tú.

abril 24, 2015

Cita No. 3 del Dr. Simon Froylan

"Todo hombre tiene derecho a mentirle a su esposa una vez, tal vez hasta dos, si con esto pone a salvo su matrimonio y los frutos de su unión. A lo que éste no tiene derecho es a enterrar en una tumba de mentiras a su compañera para serle infiel de manera permanente, desvergonzada y cobarde."

marzo 20, 2015

Cita del Dr. Simon Froylan No. 1

“El amor y el odio son sentimientos contrapuestos que cuando se fanatizan producen rompimientos de la razón y la realidad. Mezclan, en la peligrosa competencia del amor y el desamor, otros sentimientos con tendencias homicidas/suicidas que no miden consecuencias. Tanto el amor desmedido como el odio desbordado terminan en cuadros depresivos que empujan a quienes padecen este síndrome a saltar del precipicio. Por lo que recomiendo, tener relaciones sentimentales sanas, y tratar en la medida que se pueda, y a tiempo, identificar aquellas relaciones nocivas”.

septiembre 07, 2014

¿Por qué no te quedas?


— ¿POR QUÉ NO TE QUEDAS?
— PORQUE TEMO PERDERTE

Ding dong... ding dong...

La Dra. Ada Mueller, suspende el fregado de la losa sucia del desayuno.

— ¡Un momento!

Seca sus manos para atender el llamado de la puerta.

Tun, tun, tun...

— ¡Momento caray! ¿Quién será que está llamando con tanta desesperación?

Apresura sus pasos lentos a la desesperación del llamado.

— ¡Ay Simón! cuanto tiempo. Déjeme verlo, déjeme tocarlo y dónde estaba metido mi gran amigo; no me diga ¿sicungunya? No me diga ¿de viaje? ¿Preso? Me doy como el Chavo.

—Ya terminó el bufeo, se la curó conmigo, usté quiere que me vaya y vuelva nuevamente para que desaparezca la sorpresa.

—Ah pero si usté lo va a coger a mal me lo dice para que se devuelva por donde vino y no vuelva más.

Parado aun en el umbral de la casa, la miro de arriba abajo con cara de arrepentimiento, entonces bajó la guardia y comenzó de nuevo.

agosto 10, 2014

Aprender Creole ¿para qué?

En las mañanas de camino a la oficina me detengo en un puesto de frutas a comprar guineos para el almuerzo, quien lo atiende es de nacionalidad haitiana, no digo haitiano por lo que el término de manera despectiva encierra para muchos dominicanos y otros no dominicanos. Haitiano es sinónimo de desprecio, plagas, hacinamiento, promiscuidad y salvajismo, como dije para muchos dominicanos y otros. Por eso no diré la palabra haitiano para referirme a un nacional de Haití, y así, mantener el respeto por nuestros hermanos insulares.

octubre 20, 2013

Entrevistas Tradabordo

Entrevista realizada a Adalberto Morillo por Delphine Texier para TRADABORDO.

1) ¿Cuánto hace que escribe y qué lo impulsó a escribir?
De manera casual desde muy joven y de manera asidua y constante desde el año 2009.  Mamá era una intelectual de corte socialista pasiva, que leía todos los periódicos, tanto los matutinos como los vespertinos y una devoradora insaciable de libros de su interés.  Aprendí a leer, viéndola a ella, periódicos, revistas y libros.  Mi pasión por la lectura me empujó a la escritura.  Entonces escribía mis vivencias en un diario, luego convertía en cuentos las más interesantes y cuando empecé a enamorarme entonces escribía poesía y cantos de amor.  La vida me enseñó que es un deber de cada uno de nosotros, mostrarle a nuestra descendencia quienes somos, bajo cuales circunstancias tomamos tales decisiones, que tan valiosa o miserable es nuestra vida.  La vida es circular, todo se repite, no sólo le heredamos bienes materiales a nuestros hijos también todo lo que somos y seremos.  Esa es la razón que me impulsó a escribir.  Quiero que utilicen mis experiencias para cambiar sus destinos porque los futuros son alternativos y podemos escoger el que nos plazca.

junio 08, 2013

¿NUEVA ETAPA? ¿O MÁS DE LO MISMO?


Hoy es un gran día, piensa Simón, se regocija la democracia.  Tenemos un nuevo Presidente.  Eso es bueno.  La alternabilidad en la conducción de la “cosa pública”.  Es muy buena.  Ojala, quiera Dios, que esto sea el fin del mesianismo político, que tanto daño le ha hecho a este “paisito abandonado a su suerte”.
Simón, camina por las calles de Santo Domingo viendo el regocijo, que al igual que él, demuestran la mayoría de los dominicanos.  En su recorrido, ensimismado, observando la algarabía de la gente; casi de manera inconsciente, llega a la casa de su gran amiga Ada.
Ada, que conoce muy bien a Simón, preparó la terraza para darle la bienvenida.  A sabiendas de que Simón es apolítico, preparó el ambiente para celebrar el triunfo de la democracia.
—Ada, ¿y esta puerta abierta?
—Sabía que usted vendría, por eso la dejé así.
—¿Oíste el discurso…?
Simón no pudo terminar la frase.  Al caminar a la terraza, se quedó boquiabierto.  En realidad, Ada, se había lucido con la decoración.  El ambiente creado parecía más bien la celebración de un aniversario de boda.  Dispuso en el centro de la terraza una mesa redonda cubierta con un mantel blanco de lino y otro de igual tela sobre éste, pero cuadrado de color morado.  Las mecedoras recién empajilladas y lustradas lucían excepcionalmente impresionantes para la ocasión.  El aroma de los fettuccinis con camarones en salsa de ajo y limón escapan del chafing dish, que celoso los guarda.  Sobre la mesa, una hielera de cristal de Murano con ribetes de oro aporta el glamour, mantiene a la temperatura ideal una botella de Moët & Chandon colección del 2004, conservada por Ada para una gran ocasión y que sólo compartiría con su gran amigo Simón.

junio 04, 2013

Les choses qui refusent de disparaître



« Les choses qui refusent de disparaître »
A. Morillo, (République Dominicaine)
  
— Allô, Ada, ouvre-moi. Je suis là, dehors.
— Ah bon ? Vous avez acheté un portable ?
— Oui, Ada, ouvre-moi. Je me demande quand tu cesseras de te laisser aller comme ça.
— Voyons ce que vous avez acheté.
— Un Alcatel, tout simple. Et le fauteuil à bascule, où l'as-tu mis ?
— Attendez, Simon. Ils est dans la cour, avec les autres. Un homme qui retapait des châssis et paillait des chaises est passé hier, alors j'en ai profité pour les faire réparer.
— Cet homme est un artiste, Ada. Le résultat est vraiment superbe.
Pendant que Simón installait les fauteuils, Ada se rendit gaiement à la cuisine pour préparer un délicieux café de Colombie que lui avait envoyé une de ses belles-sœurs.

marzo 19, 2013

Triciclo, triciclero; triciculo, triciculero



Hace pocos días le entregué un trabajo literario a una colega para la corrección de estilo y ortografía.  En la revisión del texto me señaló que la palabra triciculero no existía, me extrañó que siendo ella dominicana me hiciera un señalamiento semejante, ya que es una palabra de uso común entre los dominicanos.  Me dejó tan extrañado que decidí buscar la palabra triciculero en varios diccionarios de dominicanismos.  En efecto, la palabra no aparece registrada en los diccionarios que consulté.  Me decía la colega, que la palabra correcta era triciclero.  Para mi sorpresa la palabra triciclero no aparece en los diccionarios convencionales.  Entonces, busqué la palabra triciclo en el diccionario de la Real Academia de la Lengua:  (De tri- y el gr. κύκλος, círculo, rueda).  1. m. Vehículo de tres ruedas.  2. m. Juguete infantil de tres ruedas, que se mueve mediante la acción de pedales.  Triciclero es quien conduce un triciclo, lo mismo que, triciculero es el conductor de un triciculo.  Es evidente que la palabra triciculo es una deformación de la palabra triciclo por el uso inapropiado de la misma en su pronunciación.  Para el dominicano un triciculo es un vehículo de tres ruedas accionado por pedales o motor de gasolina adaptado con un contenedor, de madera o metal, sobre el eje delantero que se utiliza para vender o transportar todo tipo de mercancía.

Pero el triciclo no es un transporte exclusivo de la República Dominicana, en otros países latinoamericanos se utiliza de igual manera, tales como Nicaragua, en donde se les llama “caponeras”, México, Perú, entre otros.  Al igual que aquí, en Dominicana, estos triciculeros, tricicleros o caponeros ocasionan serios problemas de circulación vial.  Leía en el Nuevo Diario.com.ni, periódico digital Nicaragüense, lo siguiente:
“Tricicleros ilegales quieren ‘vía libre’.  Jackson Mayorga, de 23 años, cadete de un triciclo en la localidad, denunció que las sanciones que aplica la municipalidad afectan su pobre situación económica.  Con un paro frente al edificio de la municipalidad leonesa los dueños y cadetes de triciclos intentaron ejercer presión para que se les conceda circular libremente por toda la ciudad”.
Leí en el Diario del Sur, México, una noticia más actualizada:
 “Tricicleros bloquean calles de Cacahoatán.  Tricicleros y chóferes de la ruta de colectivos "Cobach", bloquearon por la mañana céntricas calles de la cabecera municipal, para impedir la ampliación de la ruta sobre la 6ª calle, por donde los colectivos de la Cooperativa 9 de Diciembre, habrían de iniciar labores como parte de la autorización por parte de la Secretaría del Transporte del Estado”.
En ambos casos, se trata de triciclos de transporte público de personas que operan de manera ilegal.
En República Dominicana este tipo de transporte se utilizó sin mucho éxito, en la ruta San Martin – UASD a todo lo largo de la avenida Tiradentes.  Los triciclos eran un híbrido entre Motoneta Lambretta y furgoneta, adaptada con asientos en la parte trasera y a ambos lados del chófer.  Transporte arriesgado y peligroso para los usuarios.  Fue reemplazado por el “motoconcho”, una modalidad de transporte de pasajeros pero en un motor de dos ruedas.
En el periódico digital El Diario.com.ec. que se publica en la región de Portoviejo en Ecuador, encontramos este otro artículo.  “Municipio busca el orden y tricicleros defienden su trabajo.  Al menos cinco quejas han sido interpuestas en la Defensoría del Pueblo por parte de tricicleros que expenden en el centro de la ciudad.  Así lo aseguró el presidente de la Asociación de Comerciantes Minoristas Ambulantes, Heriberto Sosa Chávez”.
El triciclo es un vehículo de uso general en toda América Latina y en otros países asiáticos.  En República Dominicana el triciculo es un vehículo para todo uso, se puede ver cada día en las calles de Santo Domingo o en cualquier región del país al triciculero transportando las cosas más insólitas dentro de este versátil vehículo de tres ruedas.  Sirve para vender víveres, vegetales, frutas y otros alimentos; se puede cargar una lata con un fogón debajo prendio en candela para vender maíz sancochado, pasteles en hoja, pollo matado y pelado; se hacen mudanzas, se transporta chatarra, se recoge cartón y botellas, en fin, el triciculo en la República Dominicana adquiere la característica que su dueño le imprima, la imaginación es el límite.
Incluso a mí, cuando apenas tenía como siete años de edad, Daniel, el verdulero que pasaba diariamente y se paraba frente a la casa número 11 de la Hilario Espertin, para que mamá se abasteciera de la ensalada del mediodía, me cargaba y me ponía a un lado del triciculo para darme una vuelta a la manzana.  Darle un paseo alrededor del barrio al hijo de la “vecina”, al que se atrevía a llamarle por el mote de “buche pavo”.
Hasta para eso sirve un triciculo en la República Dominicana.

julio 17, 2012

¡No te meta en esa vaina!

A propósito de un evento del que no me pude sustraer.
Dr. Simon Froylan

El diablo anda suelto… definitivamente.  Le voló el brazo de una pasá.  El machete se quedó horrorizado al enterarse del suceso.  Sus caras, manchadas de sangre, miraban consternadas como el sudor de su brazo corría por el filo semejando el llanto que provoca una tragedia anunciada.  El machetazo le cercenó el brazo al Guaro.  El puñal le traspasó el hígado a Chimpa.  ¡No te meta en esa vaina! Ese pleito no es tuyo.  Guaro se desmayó.  El Chimpa no tenía fuerzas.  La sangre derramada acabó con el pleito.  ¡Eso no se queda así!, le gritó Chimpa antes de morir sin saber que el pleito había terminado ahí.  Que lo lleven al Darío.  Ese brazo está en un hilito.  Qué importa, en el Darío se lo pegan.  Mierda, Mano, usted si es cruel.  ¿y no es verdad?

julio 14, 2012

Soldado Rodríguez


Lo conocía bien.  Puertorriqueño, alto, moreno, soldado de profesión; Antes de anochecer, se paró frente al poste de luz en el “parquesito”.  Ahora un poco más grande después del paso de la 27 de Febrero.  Midió con sus ojos la altura.  Se quitó el casco y en un leve movimiento en cuclillas lo lanzó, como el que inicia el saque en un juego de baloncesto.  Al segundo, el sol nocturno se apagó, destellantes estrellas vidriadas caían.  El casco también.  Lo aparó y se cubrió de inmediato para evitar que el cielo de metal lo hiriera en defensa propia.